Tenerife es la mayor de las Islas Canarias y la más variada: puedes empezar el día en una playa de arena negra, subir entre bosques de pinos y, a la hora de comer, estar sobre las nubes en el Teide. Para hacerlo a tu propio ritmo, necesitas un coche.
Reserva y recogida
Los precios son de los más baratos de Europa, sobre todo si reservas con antelación. La mayoría de las empresas — incluida Tenerife Premium Car Rental — entregan en ambos aeropuertos (TFS en el sur, TFN en el norte) y en muchos hoteles, lo que te ahorra la cola de la lanzadera. El carné de la UE se acepta directamente; los visitantes de otros países deben llevar un permiso de conducción internacional.
Conducir por la isla
- Se conduce por la derecha.
- La TF-1 (sur) y la TF-5 (norte) son autopistas gratuitas y rápidas: úsalas para cubrir distancias y luego cambia a las carreteras secundarias para disfrutar de las vistas.
- Las carreteras de montaña están en buen estado, pero son estrechas y con curvas; tómate tu tiempo y usa los apartaderos para dejar pasar a los conductores locales más rápidos.
- El combustible es bastante más barato que en la España peninsular.
Aparcamiento
En los pueblos, busca aparcamiento de zona azul en la calle: paga en el parquímetro y deja el tique a la vista (ten monedas a mano). Las zonas turísticas y las grandes atracciones suelen tener aparcamientos de pago. Nunca dejes objetos de valor a la vista.
Una primera ruta en coche
Un circuito clásico: subir al Parque Nacional del Teide por La Orotava, cruzar la carretera de la cumbre y bajar a la costa oeste para ver la puesta de sol. Explora todas las opciones de alquiler de coches y empieza a planear.